Por
Nathan Auyeung
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Dominando los Pronombres en Primera Persona en la Escritura Académica: Guía y Ejemplos

La vieja guardia de la escritura académica pasó décadas librando una guerra contra los pronombres personales, obligando a los estudiantes a correr para construir elaboradas oraciones pasivas solo para evitar decir "yo". ¿El resultado? Innumerables trabajos llenos de frases incómodas como "se observó que" cuando "yo observé" habría funcionado perfectamente. Pero los tiempos han cambiado en la academia moderna, donde muchas revistas líderes ahora aceptan, e incluso fomentan, el uso estratégico de pronombres en primera persona.
Este cambio reconoce lo que los buenos escritores siempre han sabido: a veces la forma más clara de presentar la investigación es reconocer al investigador que hay detrás. Desde artículos científicos hasta análisis literarios, los académicos de hoy entienden que conectar con los lectores a menudo implica dejar de lado la pretensión de una objetividad total y adoptar un enfoque más directo para compartir descubrimientos y perspectivas.
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¿Qué significa la primera persona en la academia?
En esencia, la “primera persona” se refiere al uso de pronombres que señalan directamente la presencia del autor:
Yo (singular)
Nosotros / Nosotras (plural)
Mi / Nuestro(s) / Nuestra(s) (formas posesivas)
En la escritura académica, estos pronombres sirven para destacar el papel, las acciones o las interpretaciones del autor. Estas palabras sitúan explícitamente al autor dentro del texto. Por ejemplo:
Sostengo que esta interpretación explica mejor la evidencia.
Realizamos una encuesta en tres universidades.
Esto contrasta con las construcciones en tercera persona o pasivas:
El autor sostiene que esta interpretación explica mejor la evidencia.
Se realizó una encuesta en tres universidades.
Estas construcciones aclaran la responsabilidad, eliminan la ambigüedad y a menudo simplifican la estructura de las oraciones. En lugar del vago “Se llevó a cabo el experimento”, sabes exactamente quién realizó la tarea.
Para más contexto, consulta La primera persona en la escritura académica (Duke University), que describe el papel de “yo” y “nosotros” en el trabajo académico.
Contexto histórico: por qué la primera persona fue una vez tabú
Durante gran parte del siglo XX, las guías de estilo académico insistían en evitar la primera persona. Elements of Style de Strunk y White (1918) alentaba a los autores a colocarse “en segundo plano”, promoviendo una redacción impersonal como:
El investigador observó que…
Se concluyó que…
Esta preferencia se alineaba con valores más amplios de objetividad y distancia científica. Al eliminar al autor, el texto parecía centrarse solo en los hechos. Sin embargo, esta
